Amenazados de muerte recibieron los dirigentes nacionales de la USO César Loza Presidente, Daniel Sossa Tesorero, Martin Ravelo Secretario de Salud y Seguridad Social y directora de comunicaciones de la USO Lina Bruges
En un contexto de creciente tensión política y social, la Unión Sindical Obrera (USO) ha denunciado amenazas contra sus principales dirigentes y una periodista. Este hecho ocurre en un momento en el que la USO ha tenido una activa participación en la defensa de intereses nacionales, tales como la preservación de Ecopetrol como patrimonio nacional, la transición energética justa y la defensa de los derechos humanos.
la organización recibió un mensaje anónimo que representa una clara amenaza contra la integridad de sus líderes. El texto del anónimo hace referencia a discursos de insurrección, retomando consignas históricas. Este tipo de intimidaciones no es nuevo para la USO, una organización que constantemente ha sido blanco de ataques por su rol en la defensa de los trabajadores del sector energético.
La USO ha reafirmado su compromiso en la defensa de Ecopetrol, abogando por una transición energética que beneficie a toda la nación. La reciente Asamblea Nacional por la Paz fue un espacio en el que la organización reiteró su llamado a los grupos armados a cesar sus ataques contra la población civil y a optar por el diálogo en lugar de la confrontación.
Asimismo, la organización ha denunciado los recientes atentados al oleoducto y otras agresiones que afectan directamente a miles de familias en las regiones más vulnerables del país. Estas situaciones, sumadas a las amenazas, evidencian la complejidad de operar en un entorno donde los intereses económicos y políticos frecuentemente chocan con los derechos de los trabajadores.
El Rechazo a la Violencia y la Intimidación
La USO ha sido clara en su postura de no ceder ante amenazas o intentos de criminalizar el sindicalismo. Han expresado públicamente su rechazo a cualquier vinculación con grupos armados ilegales y han reiterado que no aceptarán ser señalados de forma infundada.
La organización exige a las autoridades una investigación exhaustiva para identificar a los responsables de estas amenazas. Además, solicita medidas de protección para sus dirigentes y para la periodista involucrada, con el fin de garantizar el ejercicio del sindicalismo y la libre expresión en el país.
Las amenazas contra los líderes de la USO representan una agresión no solo contra el sindicalismo, sino también contra los derechos humanos y la democracia. En este sentido, es fundamental que la sociedad colombiana se solidarice con la defensa de los derechos laborales y la protección de los recursos estratégicos nacionales.