El pasado 22 de mayo Ecopetrol y nuestro sindicato lograron pactar una nueva Convención Colectiva de Trabajo con una vigencia de cuatro años contados a partir del 1 de enero del presente año. La USO reitera que debe ser el inicio de un relacionamiento distinto, serio y respetuoso que permita asumir los grandes retos de la empresa más importante de Colombia para beneficio del país; así se lo manifestamos al doctor Ricardo Roa Barragán quien hace dos meses asumió la presidencia de Ecopetrol y a quien consideramos un ser humano bien intencionado pero que infortunadamente tiene unos enemigos internos que toman decisiones arbitrarias. 

En su primer mensaje público, el presidente se refirió al talento humano como lo más valioso de cualquier proceso dentro de una compañía, expresión que nos satisfizo y al que le dimos credibilidad, así como cuando en el cierre de la negociación dijo que los acuerdos con el sindicato son para cumplirlos, pero la realidad demuestra otra cosa. 

En una amañada interpretación de los responsables del negocio de abastecimiento y parte del equipo negociador de la administración le notificaron al sindicato la semana pasada, que a los trabajadores de empresas contratistas que no tenían vigente el contrato al momento del acuerdo convencional no se les pagaría retroactivo, lo que a todas luces es un absurdo como quiera que, si el incremento salarial de 14,62% se pactó para ser aplicado a partir del 1 de enero del presente año, lo lógico es que a quien haya laborado uno o más días durante el 2023 antes de la firma del acuerdo, es decir del 22 de mayo, aunque haya finalizado su contrato debe reconocérsele el pago retroactivo del reajuste salarial. Ecopetrol está tumbando el aumento del salario y de las prestaciones sociales a los trabajadores tercerizados de actividades de régimen convencional. Esto es discriminación. 

También con los trabajadores directos tienen una política lesiva, pues la última jugada maestra de la de la Vicepresidencia de Talento Humano fue ordenar desaparecer del sistema la información relacionada con la ubicación en la banda salarial de cada trabajador del mapa de cargo técnico profesional y peor aun cuando los trabajadores la solicitan de manera personal por correo electrónico se la niegan con razones rebuscadas de tipo jurídico, vulnerando el derecho propio de conocer su condición salarial; eso es tan absurdo como si a una persona le negaran el derecho a saber cuál es su tipo de sangre. Claro está que el propósito es mantener a los trabajadores desinformados para evitar reclamaciones acerca de sus cargos y sus ascensos. 

Pero lo más aberrante es que aun cuando Ecopetrol pregona su política de diversidad de inclusión, en especial en términos de políticas favorables de género, en la primera empresa del país, hay conductas de misoginia y odio contra la mujer por parte de algunos administradores, que valiéndose de la famosa y subjetiva evaluación de desempeño, legalizaron su aversión hacia una mujer que tuvo que pasar la mayor parte de su embarazo trabajando desde su casa acostada por recomendación médica, situación que se pasó por la faja el jefe Regional Central de Servicios Compartidos, Hugo Nelson Fuentes Ibarra, y que utilizó como excusa para evaluarla en parcial justificando su arbitraria decisión en la ausencia de la trabajadora de su sitio habitual de labores, situación irregular convalidada y ratificada por Fernando Meneses Montes, Gerente Nacional de Servicios Compartidos y por la Vicepresidencia de Talento Humano, que de humano tiene muy poco.

 Exigimos como organización sindical que se reconsidere la evaluación de desempeño de la compañera y se tomen los correctivos inmediatos ante este caso de acoso laboral, desde la organización sindical estaremos pendientes y denunciaremos públicamente si siguen presentando nuevas agresiones. Presidente Ricardo Roa, la USO tiene en sus propósitos la paz laboral, ayudar a construir paz territorial y trabajar conjuntamente por el fortalecimiento de Ecopetrol, pero se requieren cambios de manera inmediata. 

En esta empresa hay buenos y malos administradores, pero deben salir quienes no reconocen al sindicato, quienes vulneran derechos de los trabajadores y que están mirando como burlar los acuerdos, pero que además con sus posturas retardatarias y arbitrarias ponen a Ecopetrol como la empresa que predica pero no aplica tal como se evidencia en la violación y desconocimiento a su propio código de Ética y conducta, compendio de reglas que nos aplican a todos los trabajadores donde especifican, entre otras normas, “que se debe actuar con responsabilidad social, respeto por los Derechos Humanos y rechazo a la discriminación. Ecopetrol rechaza cualquier forma de discriminación…” 

¡Presidente Ricardo Roa con los mismos haciendo de lo mismo no hay posibilidades de
construir, que vengan los cambios ya!


Redactó: Junta Directiva Nacional
Martes 13 de junio de 2023

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