El reciente anuncio sobre el acuerdo estratégico entre Ecopetrol y Frontera Energy para asegurar el suministro de gas natural en 2026 ha encendido las alarmas y el debate en el sector energético. Según lo informo Ecopetrol, ambas compañías han firmado un convenio que permitirá utilizar la infraestructura de Puerto Bahía en Cartagena para la regasificación de gas importado.
Desde la Unión Sindical Obrera (USO), analizamos este movimiento no solo como una medida técnica de abastecimiento, sino como un síntoma de los desafíos estructurales que enfrenta nuestra empresa más importante para su sostenibilidad, así como la seguridad energética del país.
La alianza comercial busca habilitar una «entrada temprana» de gas natural licuado (GNL) a partir del tercer trimestre de 2026. La fase inicial contempla la importación de 126 millones de pies cúbicos día (MPCD), con la proyección de alcanzar los 370 MPCD para el año 2028. Este gas entraría por las instalaciones de Frontera Energy en Cartagena a través de Puerto Bahía para abastecer tanto a la costa norte como al interior del país. Recordar que desde el 2016 opera una facilidad de importación por este mismo punto, SPEC GLN con capacidad de 475 MPCD.
Para el sindicato, esta noticia tiene varias aristas que deben ser discutidas de frente con los trabajadores y el país:
- La dependencia de la importación: Si bien el acuerdo busca evitar un desabastecimiento en 2026, como trabajadores de la industria defendemos que la verdadera solución no está en comprar gas afuera, sino en fortalecer la exploración y producción nacional.
- Depender de gas importado encarece el costo de vida para los colombianos e impacta gravemente a las industrias, nos hace vulnerables a los precios internacionales, en la actualidad el gas de producción nacional se comercializa en el mercado primario entre US $ 5- 8 por millón de BTU (MMBTU) VS US $ 10 – 15 por MMBtu que es precio de GNL importado.
- Fortalecimiento de la infraestructura propia: El acuerdo utiliza la infraestructura de un privado (Frontera Energy). Desde la USO insistimos en que Ecopetrol debe liderar y ser dueña de los activos estratégicos de regasificación y transporte. Saludamos proyectos como el de Coveñas liderado por Cenit, pero exigimos que la inversión estatal se priorice para garantizar que la soberanía energética y esta no quede en manos de terceros.
- Transición Energética con Justicia Social: El gas es el combustible de la transición. Para que esta transición sea justa, debe basarse en el aprovechamiento de nuestras propias reservas y potencial de alta materialidad (Offshore, campos maduros y Pilotos Experimentales Integrales de Investigación de YNC) para generar empleo digno y mantener la estabilidad económica de la nación, y salvar a Ecopetrol del riesgo de un default financiero por su alto endeudamiento.
Con las anteriores consideraciones la Unión Sindical Obrera (USO) solicita a la presidencia de la compañía, su Junta Directiva y al Gobierno Nacional:
Urgencia en la Exploración: Es imperativo acelerar la exploración y el desarrollo de los proyectos actuales, retomar los Pilotos de Frackig. No podemos permitir que el país se relaje bajo el manto de la importación mientras tenemos un potencial inmenso en nuestro propio territorio.
Prioridad al Offshore y Onshore: Exigimos que se agilice la incorporación de nuevas reservas provenientes de los recientes hallazgos en offshore (aguas profundas) y se potencien los prospectos de yacimientos onshore (en tierra). Estos proyectos son la clave para garantizar el autoabastecimiento a largo plazo.
Defensa del Patrimonio: Seguiremos vigilantes para que estos acuerdos de emergencia no se conviertan en una política permanente que debilite la capacidad operativa de Ecopetrol o ponga en riesgo la estabilidad laboral de quienes mueven esta industria, los asuntos de la energía deben priorizar el interés nacional.
¡Soberanía Energética es Producción Nacional!
Redactó. Junta Directiva Nacional