En estos días el presidente saliente de Ecopetrol ha tenido muy buena prensa e incluso
agradecimientos del gobierno del presidente Petro.
Y a pesar de que son un logro colectivo de sus trabajadores y trabajadoras, directos y
contratistas al servicio de la estatal petrolera, los medios de comunicación dedicados a los
negocios lo han ensalzado solo a él por los resultados históricos de la empresa petrolera.
Por eso nos indigna, aunque no nos sorprenden, las declaraciones del ingeniero Bayón a un
medio de comunicación. Afirmó que no le parecía la reforma laboral por el aumento de la
jornada nocturna, la prevalencia del contrato a término indefinido, los límites a la
tercerización legal y la creación de nuevas barreras para impedir la tercerización ilegal y que llegado el momento resolvería qué hacer.
Es comprensible, pocos directivos de Ecopetrol han extendido tanto la tercerización laboral,
incluso ilegal y de actividades o desmembrado a la empresa arrancándole partes muy
rentables del negocio de maneras que no consideramos ajustadas a la ley en algunos casos.
A pesar de los mitos y las leyendas que se difunden con maledicencia y facilidad, los costos
laborales de la empresa y del grupo no llegan al 10% de los costos de operación y limitar la
tercerización hoy desbordada no los subirá mucho más, hasta los puede bajar, pues bien
sabemos que la tercerización es usada en muchos casos para impedir la sindicalización o
pagar favores.
Por eso es evidente el disgusto de la élite empresarial, hay un gobierno o un ministerio del
trabajo que no sigue sus órdenes sin chistar como en el pasado y que busca equilibrar las
relaciones laborales.
Según Migración Colombia en 2022, 547 mil compatriotas emigraron del país, una cifra
histórica. Para varios analistas esta es una prueba de que hay una pérdida generalizada de
esperanzas de la juventud por construir un futuro en Colombia a partir de su trabajo, muchos
de ellos y ellas aplicando los conocimientos adquiridos a alto costo en las universidades del
país.
La reforma laboral busca, sumada a otras políticas de educación superior, industrialización,
reforma agraria o aumento sustancial de recursos y cambio en el modelo de ciencia,
tecnología e información, darle oportunidades a las mujeres y hombres de Colombia, para
que quedándose tengan vida digna y puedan ayudar a superar años de políticas económicas
fallidas que nos condenaron todavía más a ser una nación dependiente y culturalmente
colonizada.
Ecopetrol debe jugar ahora si un papel clave en la generación de condiciones de trabajo
dignas para sus trabajadores y trabajadoras, para las comunidades y en la transformación
de la economía nacional. Para que por ejemplo juegue un papel en el desarrollo del país y
en su reindustrialización, cosa que no se logra enviando un grupo de niños y niñas de
excursión a la NASA. Si hoy esa niñez quisiera estudiar astronomía o ingeniería
aeroespacial, o aspiran a ser astronautas, tendrían que migrar de Colombia, cuando lo que
este país debería generar son las condiciones para que una industria aeroespacial ojalá
Latinoamericana nazca y crezca y ese talento colombiano se aproveche y se multiplique
aquí.
¡Hasta pronto ingeniero!
Redactó: Junta Nacional
2 de marzo del 2023